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Por Maribel Alcolea

Entrevista realizada en febrero de 2012, en el marco de las VI Jornadas de Música de Archena (Murcia)

¿Cómo fueron tus comienzos con la guitarra, tienes antecedentes musicales en tu familia?

          La verdad es que en mi familia no hay antecedentes musicales pero sí una gran afición. Fue mi padre el que tuvo la idea de que me iniciara en el estudio de la guitarra y me matriculó, cuando tenía 9 años, en la Sociedad Coral “El Micalet” de Valencia con el profesor D. Francisco Nacher, gran concertista y compositor de numerosas obras. De hecho, el primer concierto que escuché fue el que realizó mi profesor interpretando con orquesta una de sus composiciones. Posteriormente ingresé en el Conservatorio de Música “Joaquín Rodrigo” de Valencia continuando mis estudios de guitarra con los profesores Antonio Galindo y Rosa Gil.



Eres profesor de guitarra y psicólogo del proyecto "Todos músicos, todos diferentes", por el que os han otorgado el premio Reina Sofía en el Conservatorio de Torrent, ¿cómo nació este proyecto y en qué consiste?

          El proyecto educativo Tots músics, tots diferents (Todos músicos, todos diferentes) es una propuesta articulada y desarrollada por la comunidad educativa del Conservatorio de Torrent y autorizada por la Conselleria de Educación, Formación y Empleo desde el año 2004 como una experimentación educativa. Consiste básicamente en la reserva de un número de plazas de la oferta general del centro, la adaptación de las pruebas de ingreso a los diferentes tipos de discapacidad y el seguimiento personalizado del proceso de enseñanza/aprendizaje a cada alumno seleccionado. Esta iniciativa ha permitido, por primera vez en nuestro país, la admisión de alumnado con discapacidad en las enseñanzas elementales de música. Su lema es una declaración de intenciones: todos somos diferentes, y en esa diferencia no hay nada que impida ser músico a cualquier ser humano.

          El Conservatorio Profesional de Música de Torrent es, gracias a nuestro proyecto, el conservatorio nacional más premiado en nuestro país y también uno de los centros educativos más premiados en la historia de nuestro sistema educativo. Entre las distinciones conseguidas destacan el Segundo Premio (2006) Marta Mata, a la calidad educativa, convocado por el Ministerio de Educación, el Primer Premio (2007) a los centros que desarrollan acciones destinadas al alumnado que presente necesidades educativas especiales, convocado por el Ministerio de Educación, Mención de Honor del Premio a la Acción Magistral (2009), convocado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, el BBVA y la UNESCO entregado por Su Majestad la Reina de España, Dª Sofía, y el Premio “Carta de Poblament” a las Artes y las Letras convocado por el Ayuntamiento de Torrent.


Hay muchos músicos que padecen miedo escénico. Como especialista en este campo nos gustaría saber si es muy complicado solucionar este problema y qué consejo darías a un guitarrista que sufra de esta afección.

          El hecho de ser psicólogo y músico profesional me permite tener una visión completa de ambos campos y conocer de primera mano los problemas que tienen los intérpretes y las soluciones que la Psicología nos brinda. Conociendo las causas y los mecanismos que se ponen en marcha cuando se experimenta la ansiedad escénica es relativamente sencillo aprender nuevas conductas que permitan el autocontrol a través de técnicas específicas como la relajación, la desensibilización sistemática y diversas terapias cognitivas. La duración del tratamiento dependerá por supuesto de la intensidad, frecuencia y duración con que se experimente en cada caso el miedo escénico.

          El consejo que yo daría a un guitarrista que sufra de ansiedad escénica es que no pierda la esperanza en poder superar un estado que suele afectar a bastantes músicos y que se ponga en contacto con un buen profesional especializado en el tema para que le informe y le guíe en la práctica de las técnicas mencionadas. El objetivo final es conseguir el control necesario para disfrutar en las actuaciones y transmitir felicidad al público que nos escucha.


Acabas de publicar los dos primeros volúmenes de las obras de Estanislao Marco, hay una bella y curiosa historia sobre cómo llegaron a ti estas obras inéditas, y de algunas circunstancias de caminos que se cruzan en nuestras vidas que nos hacen estar predestinados o que seamos los elegidos para realizar algunas acciones determinadas. ¿Quién es Estanislao Marco?

          Estanislao Marco es un compositor y guitarrista valenciano (Vall dÚixó, 1873-Valencia 1954), probablemente uno de los autores más prolíficos dentro del panorama musical de la época y que sin embargo, paradójicamente, es prácticamente desconocido. Su intensa vida dedicada plenamente a la música y en concreto a la guitarra, como intérprete, pedagogo y compositor, merece ser conocida y reconocida al representar un importante eslabón y puente de unión entre el siglo XIX y XX, una época histórica fundamental en el desarrollo de nuestro instrumento. Como concertista de guitarra cosechó innumerables éxitos por toda España, Francia, Portugal y Argelia, actuando junto a sus hermanos en el famoso cuarteto “El Turia”. Su labor pedagógica se traduce en la formación de numerosos guitarristas, algunos tan famosos como Narciso Yepes y Patricio Galindo, así como la dirección musical de algunas agrupaciones de pulso y púa entre las que destacan la Rondalla Valenciana del Centro Instructivo Musical de Benimaclet y la Rondalla Segarra de Vall d´Uixó. Como compositor fue muy productivo con más de un centenar de obras escritas para guitarra además de numerosas transcripciones y arreglos de diferentes autores.


¿Cuándo oíste hablar de Estanislao Marco por primera vez?

          La primera vez que escuché el nombre Estanislao Marco fue precisamente en su pueblo natal, Vall d`Uixó, provincia de Castellón, en 1987, año en que aprobé las oposiciones de profesor de guitarra convocadas por la Generalitat Valenciana y me destinaron a su Conservatorio de Música, donde ejercí la docencia durante diez años. Allí recibí la visita de uno de sus últimos alumnos, José Peñarroja, integrante de la Rondalla Segarra1, el cual me hablo del gran maestro de la guitarra nacido en el pueblo. Gracias a él y a los demás miembros de la rondalla se ha mantenido vivo el recuerdo de su memoria en forma de conciertos, homenajes póstumos y sobre todo se han conservado muchas de sus obras originales, copias y transcripciones, además de gran material didáctico en forma de estudios técnicos progresivos.

          Más tarde cayó en mis manos un disco de Narciso Yepes (Músicas de España y América, ZAFIRO, 1989) donde se incluía la obra Guajiras, de su profesor Estanislao Marco, al que conoció en Valencia cuando tenía trece años, allá por el año 1940. El comentario escrito en el disco fue la primera pista que aclaraba la importancia de su figura. Seguidamente leí el artículo escrito por el guitarrista, investigador y gran amigo Francisco Herrera sobre la vida de Estanislao Marco en la revista Ocho Sonoro2 aportando más datos sobre su perfil profesional. Años después, a partir del increíble hallazgo de sus manuscritos originales en el rastro de Valencia, inicié la investigación que ha cristalizado en la publicación y grabación de su obra.


Nos podrías contar cómo llegaste tú a las obras de Estanislao Marco, por lo que he oído más bien te encontraron ellas a ti, antes que tú a ellas.

          El dicho popular "la realidad supera la ficción" es totalmente aplicable en este caso y soy el primer sorprendido, aún hoy en día, por la cadena de casualidades sincronizadas que se dieron en el mismo tiempo y lugar. A veces tengo que pellizcarme para saber que no estoy soñando.

          Todo comenzó un 30 de abril del año 2000. Aquella mañana soleada de domingo no pensaba salir de casa pero un acontecimiento inesperado obligó a desplazarme muy cerca del Rastro. Era mediodía avanzado y con la mente ocupada en mis pensamientos conducía por una de las grandes avenidas, cuando de repente, al incorporarme a una rotonda que debía atravesar y continuar recto, di un golpe seco y brusco de volante hacia la izquierda que hizo desviar el coche situándolo en dirección contraria, rumbo al Rastro. Sorprendido por mi reacción involuntaria y casi temeraria, sentí al mismo tiempo la necesidad imperiosa de continuar el nuevo trayecto y zambullirme en la marea humana que conforma ese microuniverso de trastos viejos, coleccionistas de objetos curiosos y gente variopinta. Mi mente luchaba de forma contradictoria entre seguir y parar pero la fuerza de la atracción que sentía era superior a cualquier razonamiento. Aparqué precipitadamente en un paso de peatones arriesgándome a que la grúa se llevara el coche, pero no me importó. Algo confundido comencé a andar de forma acelerada entre los desordenados puestos que empezaban a recoger y me encaminé al extremo contrario del trayecto que normalmente recorría en compañía pero esta vez en completa soledad.

          Cuando llegué al final y di la vuelta para comenzar otra hilera de puestos leí la palabra guitarra, de reojo, en un papel tirado en el suelo. Retrocedí sobre mis pasos y me incliné recogiendo la hoja que era de papel pautado. Estaba escrita con tinta y era la portada de un cuaderno de partituras manuscritas. Procedí inmediatamente a rebuscar entre los montones apilados y desordenados que se encontraban esparcidos entre baúles, libros y ropa usada. Tuve que frotarme los ojos y repasar una y otra vez de forma alocada cada uno de los manuscritos que aparecían ante mí. Partituras originales firmadas por Estanislao Marco entre los años 1901 y 1954. La cabeza empezó a darme vueltas. Pregunte por el precio al dueño del puesto, Alberto, un personaje curtido en la calle, y me contestó:

Las partituras escritas a mano, 20 duros, las editadas, más caras.

          Comencé a contar las hojas que superaban el centenar y le lancé el precio por todas que sin titubear aceptó. Mi siguiente pregunta fue saber de donde procedía el lote y me contestó:

De un contenedor de basura en la zona de extramuros.

          Tantas partituras había que no cabían en una bolsa normal, por lo que tuvo que buscar y rebuscar hasta encontrar una lo suficientemente grande y resistente que aguantara el peso, y una vez colocadas salí de medio lado feliz por el hallazgo de un tesoro todavía por descubrir. Cuarenta obras originales y más de ciento veinte arreglos y transcripciones de autores diversos formaron aquel maravilloso encuentro.


¿Cómo te invadió esa curiosidad de investigar sobre su vida y su obra?

          La curiosidad es una característica intrínseca del ser humano y en mi caso es una compañera inseparable. El deseo de saber sobre la vida y obra de Estanislao Marco lo marcó desde luego el hallazgo del Rastro y todas las pistas que se iban presentando ante mí con la ayuda inestimable de los familiares, amigos y conocidos del maestro. Y en este caso se han dado todo un cúmulo de maravillosas coincidencias que no podía dejar pasar.


¿Dónde crees que está el nexo de unión entre Estanislao Marco y Jorge Orozco?

          Nos une por supuesto el amor por la guitarra, a lo que habría que añadir la circunstancia de que vivió en dos localidades vinculadas a mi existencia: Vall d´Uixó y Valencia, mi primer destino como profesor y mi ciudad natal, con lo que la proximidad es máxima al compartir los mismos escenarios y lugares familiares que forman parte nuestras vidas. También en mis inicios como estudiante de guitarra estuve vinculado con el mundo de las rondallas actuando en muchos locales que fueron pisados un siglo antes por el maestro.


Estás llevando la música de Estanislao Marco por todo el planeta, ¿cómo te sientes al ser "responsable" de dar a conocer al mundo el trabajo de este gran y desconocido guitarrista?

          Me siento, sencillamente, muy feliz. Es el sueño de cualquier guitarrista: poder descubrir un compositor olvidado y recuperarlo para el mundo musical. Es una sensación que debe parecerse mucho a la que experimentan los arqueólogos cuando descubren la tumba de un faraón con sus tesoros intactos.


¿Cómo crees que los guitarristas deberían interpretar la obra de Marco, tratando de seguir al pie de la letra lo que se desprende de sus manuscritos y adecuándose lo más posible a la época, o haciendo uso de todas las libertades y nuevas técnicas y otras visiones que nos ofrece el presente?

          Un buen intérprete debe ser siempre fiel a la idea original del compositor para transmitir correctamente su mensaje musical, el espíritu de la época y el estilo en que fueron compuestas sin perder la libertad que nos brinda la técnica puesta al servicio de la música y que permite darle nuestro sello personal. Es lo que diferencia a un intérprete de otro tocando la misma pieza. Los manuscritos de Estanislao Marco se caracterizan por estar extremadamente detallados en las digitaciones, agógicas y dinámicas, aspectos que facilitan enormemente su interpretación.


He visto algunas fotografías y vídeos tuyos con una guitarra un tanto especial que, si no me equivoco, has bautizado con el nombre de "La Búho", por esos grandes ojos que tiene en la parte superior de la tapa, en lugar de la convencional boca, y que tiene un sonido muy bonito. Me gustaría que nos hablaras de ella.

          La guitarra “La Búho” es obra del luthier alemán Franz Butcher, afincado en Órgiva (Granada), donde tiene su taller y desarrolla su trabajo. Esta guitarra es un modelo experimental cuya característica más visible son las dos bocas que le dan una sonoridad muy especial. Además, dispone de un sistema para graduar la abertura de las mismas con un artefacto de quita y pon que, a modo de mirilla antigua de las puertas, se puede abrir o cerrar en función del tipo de sonido que se desee. Tiene la tapa inclinada para favorecer los movimientos en la región sobreaguda del mástil, dispone de 24 trastes pero, sobre todo y más importante, un sonido muy equilibrado, potente y de gran calidad. Se puede comprobar escuchando un vídeo en Youtube donde toco con “La Búho”:

 

¿Qué proyectos de futuro tiene Jorge Orozco?

          La verdad es que bastantes. Este año cumplo 30 años de carrera y lo estoy celebrando con una serie de publicaciones que van a salir a lo largo del 2012.

          He comenzado con la edición de los dos primeros volúmenes de la obra de Estanislao Marco en la editorial Piles de Valencia, a la que seguirán antes de verano el volumen 3 y, sobre el mes de septiembre, el volumen 4. En cuanto a grabaciones, estoy inmerso en completar la integral de Estanislao Marco que coincide con cada uno de los volúmenes.

          También tengo terminado un CD que saldrá en el mes de abril titulado Valencia – La Habana. Es un homenaje a tres grandes compositores contemporáneos y entrañables amigos que han influido de forma decisiva en mi desarrollo profesional y musical: el cubano Leo Brouwer y los valencianos Cesar Cano y Enrique Sanz-Burguete. La selección de obras, grabadas en riguroso directo, abarcan la guitarra en todo su amplio espectro: solista, canto y guitarra, grupo instrumental y guitarra con orquesta y sonidos sintetizados por ordenador.

          Otro proyecto interesantísimo, que espero salga a la luz este año a pesar de la crisis, ha sido el rodaje de la película Rastros de Guitarra, un documental que trata sobre la vida y obra de Estanislao Marco y el increíble hallazgo de sus manuscritos. Dirigida por Vicente Tamarit y Rafa Higón, ha contado con la inestimable colaboración de personalidades del mundo de la guitarra como José Luis Romanillos, José Lázaro, Roland Dyens, Jorge Cardoso y Juan Falú. A todos ellos mi agradecimiento más sincero al aceptar participar solo por amor a la guitarra.

          Y para finalizar, estoy organizando un nuevo Festival de guitarra que se celebrará del 1 al 4 de julio en la ciudad de Requena, famosa por sus excelentes vinos y muy próxima a Valencia. Llevará el nombre de Festival Internacional de Guitarra “Gil-Orozco”, y contará con la participación de Juan Falú, Carles Trepat, Javier García Moreno, José Luis Martínez, Thibaut García y José Luis Romanillos. La característica que lo diferenciará de otros festivales será la combinación de guitarra y vino con la celebración de “Cata-conciertos” donde los intérpretes y el público podrán degustar los mejores caldos de la región acompañados de la música que inspire la ocasión. Toda la información detallada saldrá en el mes de marzo.

Y a ti Maribel, gracias de todo corazón por tu entrevista.

Un beso

Jorge


1 Creada en 1943 por la empresa de calzados Segarra para la formación musical de sus trabajadores, fue dirigida por Estanislao Marco desde su fundación hasta 1954, año en el que falleció. (ir arriba)

2 HERRERA, Francisco, Estanislao Marco, en Revista de la Asociación Guitarrística “América Martínez”, Ocho Sonoro, Sevilla, año III, nº 5, septiembre 1999. (ir arriba)


Publicado en guitarra.artepulsado en febrero de 2012

 

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