Inicio - Noticias Artículos Foro Asociación guitarra.artepulsado Ediciones guitarra.artepulsado Libros de guitarra Buscar en la web Los que hacemos esta web Álbum de fotos Contactar

Inicio - Noticias Artículos Foro Asociación guitarra.artepulsado Ediciones guitarra.artepulsado Libros de guitarra Buscar en la web Los que hacemos esta web Álbum de fotos Contactar .

Inicio Foro Artículos Asociación Ediciones guitarra.artepulsado libros buscar Nuestro equipo Contactar

Por Fabio Caputo Rey

Foto: Vadah Olcott Bickford

        Desde hace algún tiempo, he estado revisando con gran interés el Diccionario de guitarristas de Domingo Prat, asombrándome en cada página al leer historias de intérpretes que jamás oí nombrar, ni siquiera en artículos de divulgación. No resulta extraño ver que la mayoría son hombres. La mujer ha estado, hasta las épocas modernas, lejos del ámbito interpretativo o compositivo. En la historia de la música apenas se conocen unos pocos nombres de entre las que dejaron su pensamiento transcrito en música, citemos a Fanny Mendelssohn-Henselt o Clara Wieck de Schumann. Me quedé atónito al encontrar casos de mujeres intérpretes guitarristas o laudistas, totalmente desconocidas, y que si no fuera por el diccionario del ilustre Prat (o de otros grandes recopiladores como Philip Bone, Saldoni, Carfagna o Gangi), tal vez no se hubieran salvado de la oscuridad del olvido, y fueron muchas más de las que podemos imaginar. No hago esta discriminación con un propósito machista sino como una curiosidad que quisiera compartir con el lector. De los numerosos nombres femeninos que aparecen, he seleccionado aquellos casos más interesantes desde el punto de vista biográfico o anecdótico. Excluyo en general los nombres de nuestras contemporáneas, ya que están más cerca nuestro. También habrá oportunidad para escribir sobre ellas.

          Para aquellos lectores inquietos que deseen investigar en el diccionario de Prat, es justo aclarar que he ampliado algunos datos, comparando con el "Dizionario Chitarristico Italiano" de Carlo Carfagna y Mario Gangi (Edizioni Bèrben, 1968), y corregido otros, en función de informaciones más modernas y exactas; no olvidemos que el diccionario del laborioso catalán se detiene en 1934.

          La lista debe ser necesariamente incompleta, y la falta de algún nombre no es intencional; quiero sin embargo realizar un acto de justicia para con algunas de las que también han luchado para elevar el nivel de nuestro instrumento, ya desde varios siglos atrás, incluyendo algunas laudistas y mandolinistas, para que podamos hoy seguir disfrutando de la guitarra como ayer.

           Comencemos la evocación en orden cronológico. Y qué mejor que empezar con una santa. Santa Rosa de Lima, cuyo nombre original era Isabel Flores, nacida en Lima el 20 de abril de 1586 y fallecida el 24 de agosto de 1617 a los 31 años. Según Héctor Pedro Blomberg, en su libro "Mujeres de la Historia Americana": "La voz era dulcísima. Acompañábase de una vihuela". A mediados del siglo XVIII, el editor Bonasse Lebel de París publicó una estampa con fecha 1762, en la que se ve a la santa sentada en el ángulo de un jardín: tiene en sus manos una guitarra, en la que figura estar tocando. La publicación de este cuadro y la actitud dicha nos sugieren la fama que alcanzó. Prat no cree que la santa guitarrista haya sido una invención de la época del editor Bonasse Lebel, y agrega que si Santa Cecilia es patrona de la música, Santa Rosa de Lima debe ser patrona de la guitarra; así debemos reconocerlo.

 La nobleza tuvo numerosas cultoras amateurs. Entre ellas, la Princesa Ana Luisa Benedicta, nacida en Francia en 1676, octava hija de Enrique de Borbón, Príncipe de Condé, que fue una distinguida aficionada del instrumento, al que mostró gran aprecio y distinción. A sus 15 años, se casó con el Duque Luis Augusto de Borbón, hijo del rey Luis XIV y Madame de Montespan. Es conocida la afición que el famoso Rey Sol tenía por la guitarra, por lo cual es de figurarse la admiración que debía sentir por su nuera. Su amor por el instrumento quedó inmortalizado en el retrato a tamaño natural que de ella hizo el célebre pintor Jean Marc Nattier (1685 - 1766). Allí aparece tocando una hermosa guitarra, con formato de la época, mientras un cupido, a su lado, sostiene un libro de música que le sirve para su estudio.

 Teresa Garrido fue una destacada cultora de la guitarra. Fue la más sobresaliente cantante de los teatros de Madrid, en 1757, y la primera que cantó tonadillas acompañándose con la guitarra.

 Aquí nos encontramos con Paulina Duchambge, guitarrista, pianista y compositora francesa, una de las primeras en escribir música original para el instrumento, nacida en la Martinique en 1778. De padres nobles y poseyendo cuantiosa fortuna, se trasladaron a París para proporcionarle una educación esmerada. Aprendió el piano con Desomery y Dussek, y la guitarra con el admirable Ferdinando Carulli. Ya adulta, en sus salones se celebraban continuas reuniones artístico musicales, siendo infaltables sus buenos amigos Cherubini, Carulli, Rode, Auber, entre otros. Disminuidas sus finanzas, se dedicó a la enseñanza y la composición, obteniendo un franco éxito en ambas cosas. Fueron célebres su "Ballade", "Barcarola", "Romanza" para guitarra con canto, editadas por Boosey de Londres. Su delicado temperamento y su cultura atrajeron a su alrededor a distinguidas personalidades en todas las ramas. El pintor Robert Lefebvre (1756 - 1830), quien inmortalizó en la tela las efigies de Napoleón y Pío XII entre otros, pintó su retrato a tamaño natural, donde se la ve ejecutando una guitarra, formato de la época. Falleció en París en 1858.

 Otra noble aficionada fue María Carolina Fernanda Luisa de Borbón, duquesa de Berry, discípula del notable profesor Maurice de Raouls, hija del rey Fernando I. Nació, según algunos autores en Nápoles y según otros en Parma, en 1798, falleciendo en Nápoles, en el destierro, en abril de 1870.

 Stefanía Genlis, compositora, guitarrista y arpista francesa. Nació en Chambéry; fue profesora de música en la cámara real de Luis Felipe. El famoso investigador y guitarrista Philip J. Bone menciona de ella numerosas obras inéditas, en manuscrito. Falleció en París en 1830.

 Vicenta Michans y Piquer de Dot, distinguida cultora de guitarra y poseedora de una voz excepcional. Nació en Valencia, España, el 27/4/1802. En este caso, el único dato parece ser una referencia aparecida en el semanario "Cartas españolas" de septiembre de 1831: "El día 2 del corriente Septiembre...Al piano y acompañada por D. Mariano Lidon cantó bellas romanzas de varias óperas y al precepto del Monarca, tomó la guitarra y luciéndose en ella, tocó y cantó, acompañándose ella misma, seis canciones españolas... El rey nuestro señor... la hizo repetir algunos de los jaleos que antes había oído con la guitarra." Falleció en París el 30/4/1863.

 Judith Frotta, compositora y guitarrista de la primera mitad del siglo XIX. Apenas hay datos sobre su vida. Es de notar, que Ricordi publicó durante el siglo pasado su Fantasía op. 1 para guitarra.

 Emilia Giuliani, la hija del gran Mauro, el genial concertista y compositor de Bologna. Fue una notable y famosa ejecutante de guitarra, la que llevaba en la sangre. Compuso varias obras originales para el instrumento, juegos de variaciones y cavatinas para guitarra sola. Programas de la época dan una idea de su altura como instrumentista. En ocasiones, formó dúo con su célebre padre.

 Amelia Angles Mayer de Fortuny, cantante de ópera italiana, nacida en Badajoz en 1827. Desde muy niña mostró su afición a la música, dedicando su tiempo a la guitarra, en la que se distinguió como ejecutante, siendo su repertorio hermoso y difícil. Fue una prominente cantante en su época, alabada por el mismo Rossini.

 María Mariátegui, duquesa de Pomar, guitarrista y escritora. (Londres 1830 - París 1895). Hija de padre español, como escritora es indudablemente española. Estudió guitarra con el celebrado guitarrista y compositor Antonio Cano, siguiendo más tarde con Federico Cano. Ambos maestros le dedicaron obras. Era poseedora de una cuantiosa fortuna, y se dedicó a las ciencias ocultas, ocupando la presidencia de la Sociedad Teosófica de París. Fundó también varias revistas. 

A continuación, el caso de dos talentosas hermanas alemanas, muy famosas en su época y respetadas por la alta sociedad inglesa. Julia Pelzer, profesora de guitarra y mandolina. Nació en Alemania el 11 de diciembre de 1837. Fue discípula de su padre Fernando, destacado profesor de guitarra y autor de un método, el cual la inclinó al profesorado del instrumento, junto con su hermana Catalina Josefa, más tarde Mme. Pratten. Las lecciones de las hermanas Pelzer fueron muy solicitadas por la alta sociedad de Londres, donde se radicaron. Tuvo la buena fortuna de estar entre gente aristocrática. En los primeros años enseñaba piano y armonía, pero luego se especializó en guitarra, siendo una gran admiradora de las preciosas composiciones musicales de su hermana. Amó la enseñanza. Opinaba que "La guitarra es el instrumento para la clase pudiente, para ambiente lujoso". Cada año organizaba un concierto de guitarra y mandolina. Poseyó una envidiable colección de guitarras, entre las que se encontraban las de Regondi, Sor, Schulz, Malibrán y Napoleón. A principios de siglo era muy grande su actividad, a pesar de su edad. En 1932 aún trabajaba, a sus 95 años de edad.

Catalina Josefa Pelzer, eminente profesora y guitarrista, mejor conocida como Mme. Sidney Pratten, era su hermana. Se cambió el nombre posteriormente, al contraer matrimonio. Nació en Mülheim en la tercera década del siglo pasado. A los 7 años realizó un concierto con su padre, originándose aquí una extensa gira por Europa central. Más tarde se dirigió a Inglaterra radicándose en Londres, donde se dedicó al profesorado, conquistando una gran reputación entre la alta sociedad junto a su hermana. Compuso muchas obras pequeñas de carácter romántico, para guitarra sola, y canto y guitarra, muy apreciadas e interpretadas en su tiempo. Dan testimonio de ello numerosos programas de concierto. Publicó tres métodos para el instrumento, el tercero de los cuales preconizaba la práctica de la guitarra afinada en Mi mayor, para lo cual la autora compuso algunas obras. Falleció en Londres el 28 de octubre de 1895. A la izquiera podemos ver una imagen de Mme. Sidney Pratten

Amalia Ramírez Sánchez del Campo, nacida el 23 de mayo de 1836. Fue una famosa soprano que cosechó inmensos laureles por Europa. Según Saldoni, ya a los 9 años tocaba la guitarra y se acompañaba con ésta las típicas canciones andaluzas.

 Ana Valler, distinguida guitarrista española y uno de los casos de muerte prematura de la guitarra. Nació en Utrera, Sevilla, en 1859. Hizo los estudios de guitarra en el propio hogar con su padre, el notable y culto profesor Don Juan Valler Vilche, quien nos visitó por primera vez en 1878, radicándose luego definitivamente en Buenos Aires hasta su muerte, acaecida en 1926. Volviendo a su hija Ana, por sus méritos singulares de instrumentista, su vasta y fina cultura y su belleza, fue llamada y nombrada profesora de guitarra de las altas damas de la corte de la reina Isabel II, en el Alcázar de Sevilla, en el año 1875 (¡pensemos que, a la sazón, tenía sólo 16 años!). Lamentablemente, con su polen de belleza y juventud, subió a los cielos, en la ciudad de La Giralda, el 31 de diciembre de 1879.

                 

A la izquierda de estas líneas podemos ver una imagen de Elsa Laura Wolzogen, guitarrista y cantora alemana, nacida en Dresde el 5 de agosto de 1876. Eximia artista de una belleza sin igual dentro de su arte; se acompañaba con la guitarra y también con laúd. El éxito no le fue esquivo, a causa de su talento. Distintas casas editoras alemanas le publicaron muchas canciones ("lieder") con acompañamiento de laúd.

Marie Madeleine Cottin, profesora de guitarra, mandolina y compositora francesa. Nació en París el 18 de diciembre de 1876. Era hermana del famoso Alfredo Cottin, a quien Tárrega le dedicó "Recuerdos de la Alhambra". Ejerció desde muy joven la enseñanza. Se le editó un método para la guitarra, dedicado a su hermano Alfredo. Dicha obra es para el conocimiento y práctica de los acordes; todo ello en carácter simplificado, puesto al servicio del instrumento para acompañar el canto. También se le conoce un método para la mandolina, mucho más importante que el anterior. Formó en París un "Quinteto" que llevó su nombre, compuesto de dos mandolinas, mandola, laúd y guitarra. Como puede apreciarse aquí, los conjuntos de cámara de cuerdas pulsadas no son un invento de este siglo.

Cristina Palmer fue una destacada ejecutante española, discípula del maestro catalán José Brocá Codina, quien dedicó "A mi alumna Doña Cristina Palmer" "El Destino", Fantasía para guitarra. Datos históricos la ubican radicada en Barcelona en la segunda mitad del siglo pasado. El "Diccionario de Barcelona, 1929" cita: "Cristina Palmer, que se distinguió como ejecutante de primera línea".

Matilde Cuervas Rodríguez, nacida en Sevilla el 1º de abril de 1887. Sorprendió  sobremane­ra a los amantes y cultivadores del "toque flamenco", quienes creían que dicho arte era privilegio del género masculino. Debido a sus nada vulgares condiciones y su natural desenfado, se convirtió en un buen exponente del folklore sud-hispano. Brindó numerosas presentaciones en Alemania. En Buenos Aires, pudo apreciarse su arte en el año 1930.

María Rita Brondi fue una de las guitarristas más ilustradas. Concertista, compositora, laudista y musicógrafa italiana, nació el 5 de julio de 1889 y falleció en 1941. Hizo sus estudios de guitarra con su padre, distinguido ejecutante, y luego con Luigi Mozzani. Más tarde, en su viaje artístico y de estudios por España, recibió de Tárrega unas lecciones generales de perfeccionamiento. El gran maestro valenciano le dedicó su delicioso "Minuetto", en el que se lee "A mi predilecta discípula y noble María Rita Brondi". Cursó estudios teórico-musicales con el armonista y contrapuntista M. Minozzi. Inició su carrera de concertista en distintas capitales de Italia; se hizo aplaudir en Barcelona en 1907 y luego en París, donde actuó durante dos años. Presentaciones posteriores en Graz, Praga, Viena, acentuaron su prestigio artístico, pasando luego a Londres, donde aprendió canto con nadie menos que el gran maestro Francesco Paolo Tosti, cuyas maravillosas canciones napolitanas deleitan aún hoy a los espíritus sensibles. Fue invitada por la misma Reina Margarita de Italia a tocar en su palacio de Roma. Durante la Primera Guerra Mundial, tomó parte en más de 500 conciertos a beneficio de sus compatriotas. Fue autodidacta del laúd, y su conocimiento de ambos instrumentos se refleja en su celebrado tratado "Tríptico musical": laúd histórico, guitarra del 1600 y guitarra moderna. Su labor llegó a coronarse con la importante obra "Il liuto e La chitarra" (1926).

Como compositora, se le conoce poca producción original. La casa G. Chiappino de Turín le publicó un "Estudio" y "Melodía del Sannio". Verdaderamente, agrega Prat, María Rita Brondi ha sido una hermosa página de oro en la historia de la guitarra.

 Isabel Bronsch, guitarrista alemana, nació en Berlín el 23 de febrero de 1897. Hizo los estudios de guitarra con el profesor mexicano Schmid-Kayser. Como compositora ha publicado un sinnúmero de canciones con guitarra, editadas por las casas Beutel, de Leipzig, Vieweg, de Berlín, y Ehrler, también de Leipzig.

 Josefina Cruzado Tárrega, sobrina del gran Francisco Tárrega, también fue concertista de guitarra, dotada de un acentuado temperamento musical y dueña de una técnica madura y depurada. Nació en la provincia de Castellón de la Plana, al igual que su famoso tío, donde estudió, teniendo por maestro a Joaquín Barrachina, recibiendo consejos del guitarrista D. Fortea y buenas orientaciones del violinista Vicente Tárrega.

 Junto a estas líneas vemos la imagen de un caso interesante: Vadah Olcott Bickford, guitarrista, concertista y compositora estadounidense, nacida en Ohio. A los 9 años comenzó a estudiar la guitarra con el profesor Manuel Ferrer, en San Francisco.Cumplidos sus estudios, efectuó una gira por los estados del este y del sur, radicándose por espacio de algunos años en Nueva York. En este punto, se dedicó a la enseñanza, intensificando su actividad de concertista y emprendiendo la composición. Se casa con el guitarrista, pianista y compositor Zahr Myron Bickford, iniciando ambos sus audiciones por los estados de su país, llegando hasta la costa del Pacífico. En Nueva York, estrenó en público el "Concierto Nº 2 op. 36" de Mauro Giuliani. También, ejecutó por primera vez en los Estados Unidos el "Cuarteto para guitarra y cuerdas" de Niccoló Paganini en el Wanamater Auditorium. Se hizo luego escuchar en Los Angeles, donde fijó su residencia en 1925, siendo elegida Directora Vitalicia de la "Sociedad de Guitarristas Americanos" en 1927. En su calidad de compositora, se ha hecho notar por un gran número de obras, incluyendo un método de guitarra y otro titulado "Curso avanzado para la guitarra".

Quién hubiera dicho que en El Cairo, la guitarra tuvo una gran representante. Teresa de Rogatis, guitarrista, pianista y compositora italiana, nacida en Nápoles en 1893. Estudió con su padre Tomás, también guitarrista, recibiendo finalmente su diploma en el Real Conservatorio de Nápoles. Ya a los 8 años se presentó en público obteniendo entusiastas aplausos y lisonjeros juicios críticos de la prensa napolitana. En 1921 obtuvo gran éxito en El Cairo, Egipto, donde algunos meses después contrajo matrimonio con un importante industrial de esa capital. Como compositora, se le conoce una obra titulada "Murmullos de la floresta". Desarrolló una importante tarea didáctica y concertística desde entonces. A la izquierda, una imagen de ella.

Llegada esta época, fines del 1800, ya existen registros sobre las argentinas. Margarita Gachitegui fue una destacada profesora argentina de guitarra, nacida el 20 de diciembre de 1895. Tuvo como único profesor del instrumento al concertista ciego Giménez Manjón, y de música a su hermana María Antonia G. de Estrada. A los 12 años poseía notables conocimientos musicales, de modo que el instrumento le fue relativamente fácil. Tocó tanto en guitarra de seis como de once cuerdas, y es una de las primeras mujeres que se presentó tocando en público en Buenos Aires. Cultivó al mismo tiempo la mandolina.

 Adela Del Valle, profesora y compositora argentina, nacida en Buenos Aires en 1897. Hija del profesor de guitarra español Angel del Valle, con él hizo sus estudios elementales, siguiendo el curso superior con Julio Sagreras. Fue presentada por éste en concierto público en 1917. Como compositora se le conocen "Seis piezas fáciles para guitarra"

 María de Jesús Montero, hija de un gran maestro de música venezolano, fue también una distinguidísima guitarrista de nuestro siglo. Además, tocaba con sumo arte el violín, viola, violoncello, flauta y piano. Como compositora tiene algunas canciones y piezas de baile, que fueron muy populares en Caracas.

 María Otermin, nació en Navarro, provincia de Buenos Aires. Una grave enfermedad que le paralizó parte del cuerpo determinó el estudio de la música y de la guitarra a continuación, siendo su maestro el guitarrista español Benito Saravia. Como compositora, se le conocen tres obras publicadas de ambiente sudamericano. Falleció en la misma localidad en 1931.

 Clara y Elena Oyuela fueron cultas ejecutantes argentinas. Realizaron sus primeros estudios con Saravia, y luego con Prat. Al surgir la guitarra hawaiana en esta ciudad, dedicaron su atención a este instrumento, presentándose a dúo bajo el nombre artístico de "Las Americanitas" hacia los años ´30, optando por la grabación de discos y exhibiéndose en distintas estaciones radiales y escenarios.

 Incluyo aquí el nombre de Maud Metcalfe, aún siendo una guitarrista argentina nacida en este siglo, intrigado, debido a que nunca oí referencias sobre ella, a pesar de que numerosas crónicas hablan de una precocidad y habilidad técnica notables para alguien tan joven. Prat la describe como notabilísima concertista y profesora de guitarra. Nació en Buenos Aires el 30 de junio de 1909. Inició sus estudios musicales bajo la dirección de Carmelo Rizzutti, quien la presentó ante el público a fines de 1924, alcanzando un señalado éxito y realizando un sinnúmero de recitales de ahí en más, con comentarios altamente elogiosos en los medios de difusión. También Prat, que no siempre solía regalar los elogios, la ubica como eximia intérprete en la vanguardia de los instrumentistas argentinos. Su brillante estela parece haberse desvanecido en el tiempo. Lo verdaderamente extraño es que si realmente fue tan brillante, ¿cómo es que nunca apareció su nombre posteriormente? En un intento por averiguar más, conversé con la hija de Don Carmelo Rizzutti, Haydée. Ella me dijo que no llegó a conocerla personalmente, ya que fue anterior a su época. Aparentemente, habría perdido su interés en vincularse al ambiente guitarrístico, y fuera de algunas presentaciones esporádicas en la Asociación Guitarrística Argentina, nunca ha vuelto a saberse de ella.

 Una curiosidad: Lola Membrives, nuestra gloria culminante del teatro, también fue una cultora aficionada del instrumento, siendo capaz de interpretar buenos trozos de música escogida. Recibió sus conocimientos de guitarra de Julio Sagreras.

Otros nombres, de los que no hay tantos datos (o bien sí los hay, pero están fuera del alcance de este artículo) , y que se pueden citar como ampliación o curiosidad, son:

- Entre las laudistas antiguas, se destacan las italianas:

- Magdalena Casulana, compositora, cantante y laudista, cuyo verdadero apellido era Mezari, nacida en Vicenza alrededor del 1540. En Venecia publicó dos libros de madrigales.

- Francisca Bellamano, intérprete de laúd y cantante, en Venecia hacia 1550.

- Francisca Caccini "la Cecchina", hija del notable compositor Julio Caccini, fue una exquisita compositora, cantante e intérprete de laúd, (Florencia 1587 - Lucca c.a. 1640)

- Andriana Basile Baroni, llamada "la bella Adriana", contralto, arpista e intérprete de guitarra española, (Posillipo c.a. 1580 - Roma c.a.1640). Era hermana del poeta G. Basile.

- Lucía y Margarita Caccini, cantantes e intérpretes de guitarra española del siglo XVI.

- María de Medici, reina de Francia (1575 - 1642), esposa de Enrique IV, que cultivó el laúd a la par que la política, ayudando a extender su fama.

- María Luisa de Saboya, reina de España conocida como "La Saboyana" (1688 - 1714), ilustre dama, esposa de Felipe V de España y madre de Fernando VI. Estudió la guitarra con el notable Santiago de Murcia.

- María Regordosa, buena guitarrista aficionada, destacada en Barcelona a fines del siglo pasado.

- Margarita Mancinelli, guitarrista y pintora, nacida en Roma en 1882. Transcribió numerosas obras de autores clásicos, como Schumann y Grieg.

- María Calace, (Nápoles 1892 - 1967), guitarrista y mandolinista italiana, dedicada a la enseñanza en sus últimos años.

- Berta Dore, profesora de guitarra francesa, radicada en París. Estudió con el profesor español José Ferrer. Su actuación fue bien apreciada en la primera década de nuestro siglo, siendo su rol principal la guitarra con canto, poseyendo una vasta preparación para ello y una refinada cultura.

Llegados al final, vemos que la lista es verdaderamente extensa. Podemos apreciar que, prácticamente desde que existe, la vihuela, luego guitarra, ha encontrado un sitio en el alma de la mujer, lo que ha impulsado al género femenino a dejar también su impronta en el mundo guitarrístico. Esto no termina aquí, ya que todos los días nace una nueva amante de la guitarra. Tal vez no queden los nombres de todas en los diccionarios, pero no cabe duda de que seguirán trasladando su emoción a las generaciones por venir, mientras exista la especie humana. Reconocer y recordar su trabajo y su pasión es nuestra obligación y privilegio.

Postdata de actualización:

Este artículo fue terminado en agosto de 1995 y fue publicado por primera vez en Mundo Guitarrístico N° 61 segunda época, en septiembre de 1995. Cuando lo escribí, el caso de Maud Metcalfe me llamó poderosamente la atención, porque un talento de tal envergadura no suele perderse sin dejar rastros. Años más tarde me topé con un artículo escrito por Noemí Toulouse de Olarte, en el que hace referencia a la muerte de Maud Metcalfe, ocurrida a temprana edad. Cito entonces las palabras de Noemí Toulouse, prestigiosa aficionada del instrumento, en su artículo "Recordación de Carmelo Rizzutti":

"Fue unos años más tarde que mi vocación por la guitarra despertó al llevarme mi familia a escuchar a quien, alumna del maestro, se reveló como una gran concertista, arrebatada por la muerte muy joven aún: Maud Metcalfe. Yo estudiaba piano en ese momento y resolví por propia voluntad abandonarlo y dedicarme a la guitarra." (Publicado en Mundo Guitarrístico N° 12 primera época, septiembre-noviembre 1977).


De esta manera, su trágico destino nos ha privado de observar la evolución de una artista valiosa, cuyo don fue suficientemente poderoso como para convertir al menos a una persona a abrazar el estudio de la guitarra.

Fabio Caputo Rey - Abril de 2004.

        Opina sobre este artículo en el foro aquí

 

Regresar a los demás artículos

Inicio - Artículos - Foro - Asociación - Ediciones - Libros - Buscar - Nosotros - Contactar