"Es curioso ver que, al equivocarse el cantador ó
bailador, han de volver la cara y mirar al tocador
indicando el error que ha padecido, y el público no
inteligente en estos espectáculos opina casi del mismo modo
que los primeros, siendo así que, si se analiza
detenidamente, el tocador es el peor retribuido, peor mirado,
etc.,etc.; pero que suele ser por lo general la parte más
saliente y principal de todo un tablado".

Rafael Marín, (año 1902)