¿Es buena o es mala una cierta presión de los padres sobre la niña o el niño que comienza sus estudios de guitarra? ¿Depende sólo del grado en que se ejerza esa fuerza? ¿Tal vez de la forma en que se lleva a cabo esa influencia? ¿Y es cierta la idea bastante extendida de que cuanto antes se comience el estudio de la guitarra mayores cotas de excelencia se podrán alcanzar?

Creo que todas estas preguntas (y alguna más) asoman entre las líneas de un pequeño artículo de Graham Wade que acaba de publicar en su blog la revista Classical Guitar. Está en inglés. Se entiende muy bien, pero quien quiera buscar ayuda puede hacerlo en el traductor Deepl que, a mi modo de ver, realiza su trabajo de una forma más que suficiente.

¡Feliz 2019!