Queridos amigos,

El pasado viernes, 4 de marzo, el guitarrista valenciano y usuario de este foro Jorge Orozco publicaba el siguiente mensaje en su cuenta de Facebook (enlace):

EL FONDO MUSICAL DE SEVERINO GARCÍA FORTEA

Hace muy pocos días que he tenido la gran suerte de adquirir el fondo musical que perteneció al médico y guitarrista valenciano Severino García Fortea (1854-1931), alumno de Tárrega y posiblemente el amigo más cercano que tuvo en su vida. Su amistad se remonta desde la infancia hasta el mismo día de su muerte. Fueron vecinos en el mismo edificio de Barcelona situado en la calle Valencia 234 ( Tárrega vivía en el primer piso y García Fortea en el segundo) lo que le permitió una posición privilegiada al estar en contacto permanente con el gran maestro de Vila-real. Famosas son las sesiones musicales en las que tocaban a dúo y que relatan algunos testigos presenciales como Emilio Pujol y Domingo Prat cuando visitaban el domicilio de Tárrega.

Más de doscientos manuscritos, fechados entre 1875 y 1930, con obras originales y arreglos para guitarra de Severino García Fortea y de otros autores como Julián Arcas, José Broca, Francisco Tárrega, José Viñas, Antonio Cano, José Ferrer, Miguel Llobet, Emilio Pujol, Andrés Segovia...

La emoción que siento debe ser solo comparable a la que sienten los egiptólogos que descubren la tumba intacta de un faraón. Ochenta y cinco años ha permanecido oculto y gracias a la pista facilitada por mi amigo Marcial García Ballesteros, presidente de la Asociación Requenense de Musicología , felizmente ha sido recuperado.

Queda la ardua tarea de catalogación que espero realizar en breve, en función del tiempo que me vaya dejando mi reciente paternidad, y que auguro dará muchas y gratas sorpresas al mundo de la guitarra.

Como adelanto os adjunto la imagen de la portada de la colección de 6 estudios de Heller , op. 47, arreglados por el Doctor Severino García Fortea dedicados a Tárrega en 1900. A pie de página se puede leer la nota de agradecimiento y admiración que el propio Tárrega dirige a su gran amigo.

Sr. D. Severino García

Mi estimado amigo: acepto con gran placer la dedicatoria que te dignas hacerme del arreglo de los estudios de Heller op. 47. Examinados estos detenidamente tengo el gusto de consignar para tu satisfacción que son una labor perfecta en la que se revela el gusto a la vez que tus grandes conocimientos en nuestro bellísimo instrumento nacional.
Recibe la felicitación más cumplida de tu siempre admirador

Francisco Tárrega

Barcelona 18 Octubre 1900





Se trata, sin duda, de una importante noticia para el mundo de la guitarra que puede aportar nueva información y repertorio para el instrumento.

Para aquellos que no conozcan a Severino García Fortea la entrada en el Diccionario de Guitarristas de Domingo Prat es bastante clarificadora a la vez que muestra la contundente opinión de Prat sobre las transcripciones para guitarra:
Guitarrista español, nacido en Siete Aguas, provincia de Valencia. Desde muy joven fué amigo y admirador de Tárrega; más tarde, cuando sus estudios universitarios se lo permitieron, decidió dedicarse a la guitarra, siendo discípulo de us gran amigo. Por el año 1880 se radicó en Barcelona, cultivando con entusiasmo el instrumento, lo que le atrajo la amistad del profesor Magín Alegre (ver), quien a su vez presentó al joven médico toda la pléyade de guitarristas con quienes se relacionaba, siendo desde entonces el doctor García Fortea el más asiduo concurrente a la trastienda del farmacéutico Canuto Estarriol o en casa de José Tey, donde se improvisaban animadas reuniones guitarrísticas a las que, entre otros, a más de los nombrados, concurrían Julián y Manuel Arcas, éste residente en la ciudad y el gran guitarrista Federico Cano, que oficiaba en Barcelona de vista de Aduana. Su condición de médico del ejército español hizo que periódicamente se ausentara de la ciudad condal y hasta de España, con destino a Cuba, lo que no fué impedimento para que su gran amistad con Tárrega prosiguiera cada vez más intensa, por lo que resolvieron vivir juntos en Barcelona. Desde entonces la casa en que vivía Tárrega fué el punto de reunión de todos sus admiradores que acudían a las primeras horas de la tarde hasta las 19 horas, en que García Fortea de su piso descendía al de su maestro, para interpretar las obras a dos guitarras que tenían en estudio. Invariablemente esto se repetía todos los días, mas en los últimos años del maestro, cuando por su enfermedad tuvo que cortarse las uñas, si alguna armonía existía en la interpretación conjunta de ambos amigos, fué quebrada por la evidente disparidad de sonido que el hecho del distinto pulsar provocaba. El repertorio que ambos tocaban a dúo, y que recuerdo de tanto habérselos escuchado, era este: Obertura, Pastoral, Sueño del inocente y Carillón, del Arlesienne, de Bicet; Adagio del Septimino, de Beethoven; Minueto de la 2ª Sinfonía, de Mozart; Andante, de Haydn; La Colombe, de Gounod; Poeta y aldeano (Sinfonía), de Soupe; Oriental (Cantos de España), de Albéniz; Alborada Gallega, de Veiga; Serenata Morisca, de Chapí; La Hilandería, de Mendelssohn, etc. Como puede verse, este repertorio no era nada original; la mayoría son motivos operísticos que no favorecen en absoluto a la guitarra: he aquí el error de Tárrega y en el que por mucho tiempo persistieron sus discípulos y persisten algunos otros, convencidos de la bondad guitarrística de estas obras, que el mismo García Fortea me elogió en una carta fechada en 1928, llena de recuerdos del tiempo viejo. Yo no admito bajo ningún concepto la transcripción de temas de óperas o de trozos sinfónicos a la guitarra; ni esta música ni el instrumento se benefician con ello; ahora obras de piano a la guitarra, estimo que es cosa más aceptable, dentro de una medida correcta. García Fortea ha dedicado su vida guitarrística por entero a la transcripción, sin producir nada original. Tiene cincuenta y tantas transcripciones de obras de Albéniz, de quien pretendía trasladar toda su producción: de éstas algunas están publicadas. En su larga vida y por sus muchas bondades, obtuvo el doctor Severino García Fortea los siguientes títulos y honores: Licenciado de Medicina y Cirugía. Capitán de Infantería del Ejército Español. Médico provisional del Cuerpo de Sanidad Militar, y las condecoraciones de la Cruz Roja del Mérito Militar. Cruz Blanca del mérito Militar. Cruz de San Hermenegildo y Medalla de la Campaña de Cuba. El entusiasta amigo de la guitarra falleció en Barcelona el 4 de Enero de 1931.



El interés de Orozco por la Escuela de Tárrega no se limita a sus interpretaciones en concierto sino que se expande hasta ediciones musicales (enlace), grabaciones discográficas (enlace, enlace) o el interesante artículo Los discípulos de Tárrega, que se encuentra en el nº1 de la colección Nombres Propios de la Guitarra, dedicado a Francisco Tárrega y su época, y publicado por el Festival de la Guitarra de Córdoba (enlace).