Vamos a comentar aquí una de las rutinas mas irritables de la práctica musical: la escritura de los instrumentos llamados transportadores o transpositores.

Un diálogo entre un director de orquesta y un trompa o un clarinetista es a veces un verdadero "sketch" digno de Médrano o de una casa de locos. Un día, me divertí bastante redactando uno rigurosamente verosímil, y apenas caricaturizado :

- Hay una falta, dice el director al trompa; debe de tocar un DO sostenido y no un DO natural. Para Vd, un SOL sostenido en lugar de un SOL natural.

Usted perdone, responde el trompa. Mi parte esta en Mi bemol: y tengo pues, un LA.

- Muy bien, contesta el director. En ese caso, toque un SI bemol.

- Nada, eso esta hecho, concluye el trompa. En lugar del LA escrito en MI bemol que, leyendo en RE, tocaré SOL para conseguir un DO tocando en FA, pondré un SI bemol que leeré LA bemol, de manera a oír un RE bemol enarmónico de DO sostenido, y el LA bemol que leeré al ver escrito SI bemol corresponderá como es natural al SOL sostenido que debo de tocar para obtener el DO sostenido que Vd me pide...

(Extracto de las "Notations musicales nouvelles " de J. CHAILLEY)
– Editions Alphonse Leduc, 1950, París –

(Biblioteca, F. Herrera)

Traducido al español por Francisco Herrera