Charles Burney, The Present State of Music in Germany, The Netherlands and United Provinces, Londres, Becket - Robson - Robinson, 1773, pp. 89-90 (=pido disculpas por la traducción...):

"...[El Abad António da Costa] deseaba fervientemente corregir las imperfecciones del diapasón de su guitarra que, al estar encordada con tripa y tener tres cuerdas para cada orden, frecuentemente sucedía que estas cuerdas, aunque afinadas perfectamente al unísono cuando se tocaban al aire, estaban desafinadas al pisar con los dedos de la mano izquierda, lo que sucedía en unos trastes más que en otros. Para poder solucionar este inconveniente, se encontró a un artesano ingenioso que, con gran estudio y paciencia, inventó trastes móviles para cada cuerda. Pero en tanto que estos estaban hechos de metal, y habían consumido mucho tiempo de trabajo del artesano, costaban entre cinco y seis florines, una cantidad que el Abate [António da Costa] no podía permitirse, y tampoco permitió que el Duque de Bragança realizase el pago en su lugar. Al final, la disputa finalizó cuando el Duque adquirió el instrumento al precio pactado y el Abate inventó un método más simple y más barato para corregir el diapasón de otro del modo siguiente: colocó longitudinalmente, debajo de la cubierta superior, o lámina, tantas filas de cuerdas de tripa como cuerdas tenía su instrrumento. Después cortó el trozo de ébano de cada traste y..."

(=continuará...)

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