Estimados foreros.

Después de muchos años de guitarra y de alguna actuación se me plantea la siguiente cuestión de la que os hago participes.

Partimos de que no todas las obras del repertorio nos gustan igual. Al público le pasa lo mismo incluso cuando yo soy parte de él. ¿Cómo entonces debería ser este?. Porque podemos interpertar aquel repertorio que nos guste a nosotros que tocamos, el cual posiblemente le guste a alguien mas del público. Se me ocurre por esta vía que podiamos tocar todo siglo XX e integrar autores nuevos o poco conocidos con el fin de dar empujón a toda la música nueva que está surgiendo para nuestro instrumento. ¿Porque no así, entonces?.

¿Os imaginais a una querida abuela que le guste obras de, por ejemplo, Luciano Berio o de Arthur Kampela?. Incluso no hace falta que sea una abuela para preferir la bonita obra Capricho Árabe antes que alguna "rara" como por ejemplo Memorias del Cimarón. En este punto alguién dirá que se debe tocar lo que pide el público. No se equivoca, solamente que entonces nos veremos anclados en el siglo XIX ó quizás XX tocando obras de la época de M.M. Ponce que ya nos sitúa, no mucho, pero si un poco atrás en el tiempo.

¿Cuál es mi propuesta a esta disyuntiva?. Puesto que ambos extremos no son factibles para mi gusto, ¿porqué no promover una música que, además de moderna, guste al consumidor tanto experimentado en música como al profano en ella?.

Me gustaría escuchar vuestras opiniones.

Gracias