Si nos guiamos por la misma palabra, un método implica una serie de ejercicios supuestamente progresivos que nos garantizan que con una buena orientación y estudio, el alumno llegará a dominar una serie de técnicas en un plazo de tiempo más o menos corto o largo depende del caso. Lo que he venido observando es que la mayoría de métodos están enfocados hacia llamémosle un alumno "estándar" olvidándose de que cada alumno en sí representa un mundo particular y muchas veces desconocido, y por mi experiencia en ocasiones he tenido que buscar otros recursos fuera de ese método para continuar una determinada progresión.
Uno de los problemas más frecuentes es la descoordinación entre la asignatura de lenguaje e instrumento, que muchas veces nos obliga a utilizar nuestro método particular para subsanar determinadas carencias. No es que esté juzgando la efectividad de los métodos, pero ¿es verdad que el profesor hace bueno el método?.

Saludos